Por. Erika Carrillo
Con la finalidad de ofrecer alternativas naturales para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 sin generar efectos secundarios, los científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estudian las propiedades de las hojas de chirimoya.
Comprobaron que dichas hojas poseen efectos antidiabéticos y antioxidantes, de tal manera que consideran la posibilidad de producir, en el mediano plazo, un fitofármaco que complemente los tratamientos orales.
Es así como Ivonne María Olivares Corichi, de la Escuela Superior de Medicina (ESM) del IPN, Fernando Calzada Bermejo, de la Unidad de Investigación Médica en Farmacología del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” (IMSS) y Jesús Iván Solares Pascasio, quien obtuvo el grado de maestro en ciencias con especialidad en farmacología con este proyecto, han validaron científicamente el uso tradicional de las hojas de Annona cherimola como regulador de los niveles de glucosa en la sangre.
Sin embargo, antes de realizar estudios clínicos en humanos, corroborarán dichos efectos en cerdos, ya que es el modelo que más se asemeja al hombre en la producción de insulina.
Explicaron que, aun cuando administraron altas dosis del extracto a los modelos animales, éstas no les afectaron los órganos internos, permitiéndoles estandarizar la dosis adecuada para que el compuesto activo tenga efecto antidiabético las cuatro primeras horas después de su administración.
Así, tomando en cuenta sus efectos, el extracto y el compuesto activo podría ser un complemento de fármacos como metformina, glibenclamida y acarbosa, pues los estudios confirmaron que la especie vegetal no tiene interacción con éstos.












