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El sector indígena está olvidado por parte de los agrónomos y por el Estado, el cual no ha entendido que los 17 millones de indígenas no deben ser integrados al desarrollo con la teoría de la economía neoliberal sino respetando la propia cosmovisión de las etnias que por si solas pueden sobrevivir hasta al cambio climático, dijo Pedro Ponce Javana, Subdirector de Servicios y Extensión de la Dirección Cultural y Servicios de esta institución académica.
Por ello, anunció que debido a que en México se carece de los agrónomos y extensionistas que realmente requieren los más de 68 pueblos indígenas en su variables lingüísticas para llevar a cabo los procesos de producción en el campo, la Universidad Autónoma Chapingo trabaja en la instauración obligatoria, en sus planes de estudio, de las diversas lenguas autóctonas que existen en el territorio nacional.
Precisó que las Lenguas que más se dominan y la Universidad debería de tener de manera permanente y obligatoria sería: el Maya, el Mixteco, el Zapoteco, el Totonaco, entre otros además de buscar la posibilidad de rescatar aquellas que están en peligro de extinción como son: el Popoloca ubicado entre la mixteca poblana y la región náhuatl del Estado de México.
Explicó que ya son pocos quienes dominan el Popoloca cuando este sector indígena vive en zonas áridas y de las cactáceas, de la pitaya, pitajaya, garambullo, especies que también se estudian pero con el idioma español pero no con el Popoloca para conocerlas bien desde su proceso de producción.
Destacó que por cada sistema de producción que hay en el campo, con los indígenas deberíamos tener todo eso descrito de manera profesional con esos idiomas, lamentablemente el sector indígena está olvidado por parte de los agrónomos y por el Estado, el cual no ha entendido que los 17 millones de indígenas no deben ser integrados al desarrollo.
Por el contrario, el Estado debe estar obligado a respetarlos en su propia cosmovisión y guiarlos en su desarrollo donde entra la teoría de la economía campesina pues los indígenas saben cómo sobrevivir a los cambios climáticos por lo que hay que apoyarlos con sus recursos socio ambientales porque la teoría de la economía neoliberal consideró que los indígenas son tontos, son un resabio del pasado, son reacios al cambio y había que diseñarles un programa desde arriba para que se entretuvieran y no para que desarrollaran sus propias capacidades.
Por ello en la UACH se creó un centro de lenguas autóctonas y extranjeras con la intensión de que esas lenguas fueran transversales en todas las carreras de la universidad por lo que el objetivo es el rescate de las lenguas y su aplicación en los cursos, en las ciencias, en el método científico porque tenemos el problema de que no hemos creado el agrónomo que realmente requieren los indígenas.
Y es que, dijo, tenemos alrededor de 400 estudiantes indígenas en esta Universidad provenientes de diferentes regiones del país que representan a más de 50 etnias pero “tenemos un grave problema, llegan a Chapingo y después de desclasan y se olvidan no solo de su lengua, se olvidan de las costumbres, de la aplicación de la lengua a los procesos de producción que se llevan a cabo en el campo”.
Por ello, la Universidad Autónoma Chapingo ha decidido cubrir este amplio espacio no solo pensando en que los cursos se den en náhuatl, totonaco, otomí o tarasco ya que hace falta que nosotros preparemos a los técnicos científicos que van a transmitir los conocimientos.
Es decir, hace falta el extensionista indígena que se sepa comunicar con los productores de tal suerte que la Universidad tendrá que romper esquemas como las cuestiones estructurales para poder ofrecer un agrónomo que hable, por ejemplo, náhuatl o totonaco y todo lo transmita en esa lengua.
Asimismo se requiere de una Norma Superior donde encontremos a los maestros de agricultura que transmitan los conocimientos y generen transferencia de tecnología por lo que aseguró “ese es el reto de la universidad”.
Recordó que tan solo para entrar a una maestría o a un doctorado, nos piden ciertos puntos o niveles del idioma inglés y resulta que hay compañeros que plantean que sería más importante aprender el idioma del ingeniero que se va a ir con los Tarahumaras, con los Coras, con los Lacandones, con los Tzotziles, con los mixtecos; entonces esa es la veta a trabajar con las nuevas generaciones de estudiantes.
Pedro Ponce Javana, en entrevista, explicó que si bien las lenguas autóctonas ya son parte de algunos departamentos de la UACH, como materia optativa pero reconocida en la curricula, “deseamos que sea una materia obligatoria de la misma manera en la que estamos pensando en cómo seleccionar al equipo de futbol Soccer, al equipo de Futbol Americano, para que representen a la Universidad, debemos ir pensando en los equipos multidisciplinarios que hablen estas lenguas para que vayan formando sus propios cuadro técnicos”.
Mientras se termina de concretar este trabajo, el académico adelantó que se trabaja ya en un Programa de Extensionismo para las comunidades marginadas y se han lanzado convocatorias para que los estudiantes las concursen a fin de que vayan a dar extensionismo a sus comunidades de origen con grupos interdisciplinarios.












