Por. Jazmín Luna
La Dra. Eunice Rendón, coordinadora de la Agenda Migrante, en entrevista, destacó que uno de los temas más relevantes en la Agenda Migrante es la separación familiar y el desarraigo que ha ocasionado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En ese sentido, dijo, hay una marcada diferencia entre lo que sucedió en la administración de Barack Obama y la del actual mandatario estadounidense. Pese a que el anterior gobierno se deportó a casi tres millones de connacionales.
Consideró que durante el primer año de la administración de Trump hubo 170 mil deportados, lo cual representa un 25 por ciento menos que en el último año de la gestión de Obama; se dio un aumento muy importante en los arrestos, es decir, 43 por ciento más de arrestados y, además se triplicó el número de personas detenidas, motivado únicamente por un perfil racial –el color de la piel- sin existir un récord criminal.
Además, la normativa en la materia ha ido cambiando, con una política migratoria endurecida, en ese sentido, se tiene conocimiento de que existe en la Cámara una propuesta de Ley, para cambiar esa ley; esta propuesta es marcadamente reducida en cuanto a los derechos humanos de los migrantes, por parte de los republicanos y se prevé que como parte de la agenda del actual mandatario estadounidense el tema seguirá impulsado por el mismo Trump.
En este contexto, resalta la separación familiar y el impacto que tiene en los niños, quienes son más afectados por estos actos discriminatorios de Donald Trump.
Puntualizó que que desde el inicio de su gestión, se calcula qud alrededor de 35 mil menores han quedado sin al menos uno de sus padres en Estados Unidos, además están las separaciones que se han dado en la frontera. Esta información se hizo pública a través de audios y videos y se supo de aproximadamente dos mil casos, el hecho cobró relevancia hace un tiempo; no obstante, ocurre de manera cotidiana en Estados Unidos: separación de padres e hijos.
Al salir a la luz pública un hecho que se ha hecho recurrente en la Unión Americana, vino un reclamo de la comunidad internacional, por lo cual es prioritario saber cómo se hará para cumplir con el “Acuerdo de Flores” que lo que dictamina es que un menor no puede estar más de 20 días en reclusión, acotó.
En este marco, enfatizó se encuentra también el caso de los menores no acompañados, tema en el cual hay una crisis desde 2014. Desde ese año han transitado entre 200 y 300 mil niños por territorio mexicano para intentar llegar a la Unión Americana, con todos los riesgos que ello significa, entre otros, ser cooptados por el crimen organizado.
Además, los llamados niños fronterizos son contratados para traficar sustancias quienes, por su edad no pueden ser encarcelados, por lo cual muchos van y vienen entre México y Estados Unidos.
Esta situación con los menores hace que el tema sea muy importante en la agenda migrante a fin de definir qué políticas se implementarán para evitar la separación familiar en donde se daña a los menores en lo emocional, lo cognitivo, así como en su desarrollo en la primera etapa de la vida, lo cual le afecta de manera permanente.
Por otro lado, dijo que es importante continuar exigiendo un mejor trato para los migrantes, de manera particular a las familias, a los menores y poner sobre la mesa temas de intercambio relacionado con este tema, ya que México colabora con Estados Unidos en temas como seguridad. En la Agenda Migrante se está más atento a estos temas, que se han complicado más en los últimos años.
En este marco, resaltó la importancia de renovar al Instituto Nacional de Migración (INM) con una visión humana, porque lo que se ha tenido durante este sexenio es una visión policiaca; lo que se espera en la nueva administración es que el titular del Instituto tenga una visión holística del tema migrante, que se mejore el trato que se da a los migrantes centroamericanos en México, además de mejorar los albergues para los menores no acompañados, y también para los menores que transitan por territorio nacional.
Además que se vaya mejorando en los programas de integración del migrante tanto para quienes tenían como objetivo llegar a Estados y Unidos y que permanecen en territorio nacional, como para los connacionales que han sido deportados. En ese sentido, se destaca que en el primer trimestre del 2018 se vio un aumento del 40 por ciento en las deportaciones.












