Por. Elizabeth F. Tapia
El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), José Ramón Amieva, afirmó que el ingreso de elementos policiales al municipio mexiquense de Tlalneplantla fue en el marco de una persecución a delincuentes y que ello está permitido en la Constitución política mexicana.
En entrevista, el mandatario capitalino indicó que no fue un operativo, ya que los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) atendieron una llamada de auxilio por un delito que se estaba cometiendo en una gasolinera ubicada en la alcaldía de Gustavo A. Madero.
Al darles seguimiento a los delincuentes, los policías ingresaron a San Juan Ixhuatepec en el Estado de México, donde al detener a un sujeto, habitantes de la zona agredieron a los elementos.
“Aquí nosotros sabemos que tenemos un límite competencial territorial, pero de acuerdo a la Constitución, cuando se trata de una persecución en flagrancia, nosotros estamos obligados a dar continuidad”,
El Ejecutivo local afirmó que hubo una llamada a las autoridades mexiquenses para avisar del ingreso del personal policial capitalino, con el único fin de detener a los indiciados.












