Campesinos y productores rurales expresan preocupación por los impacto que traerán consigo la Reforma Energética y sus leyes secundarias en el sector agrario, principalmente en la propiedad social de la tierra, afirmó el Coordinador General del Congreso Agrario Permanente (CAP), Luis Gómez.
“Las organizaciones campesinas hemos reiterado que no estamos en contra de la modernización de los sectores estratégicos de la economía nacional, sin embargo consideramos que el abandono de la rectoría del estado en la conducción económica de esos sectores para privilegiar la inversión privada, nacional o extranjera, no necesariamente conlleva a impactar de manera positiva la situación económica de la población ni de manera automática fortalecer el desarrollo de las regiones o comunidades rurales”, afirmó en conferencia de prensa.
Al dar a conocer el posicionamiento del CAP sobre la Reforma Energética, externaron que podría quedarse en “letra muerta” el tema de impulso a las economías locales y desarrollo regional, ya que no existe una normatividad al respecto.
De igual manera consideraron que la figura de ocupación temporal de predios consagrada en la Ley de Hidrocarburos, puede generar actos de despojo a las comunidades agrarias, sobre todo en aquellos casos en los que no estén de acuerdo en participar de esos proyectos.
“En ese contexto, el Congreso Agrario Permanente va a insistir ante el Gobierno Federal para avanzar en la Reforma Estructura para el Campo que permita la inclusión de las comunidades rurales en el desarrollo de la nación, que fortalezca nuestra soberanía alimentaria, que reformule la política pública de apoyo al sector rural y reactive la economía campesina generando oportunidades, empleos e ingresos en el campo mexicano”, refirió Luis Gómez.













